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La semana de la moda de Sao Paulo nos deja algunas reflexiones acerca de la situacion actual de la indsutria de la moda y las nuevas actitudes de los consumidores.
La temporada de desfiles otoño invierno 2009 comienza su ciclo mundial en la vibrante metrópoli brasilera con un panorama lleno de incertidumbre por la crisis económica mundial y la esperanza de un mundo mejor con la icónica figura de Obama tomando posesión en el tercer día de feria. No es una casualidad que las colecciones se hallan desarrollado en esas dos direcciones antagónicas: austeridad, actitud reflexiva y calmada por un lado, y alegría, diversión y creatividad por el otro. Sin embargo no hay que ser un experto para darse cuenta de que la ostentación quedo atrás. En épocas de contención de gastos, la industria de la moda, que depende básicamente de que cada temporada surja el nuevo look, la nueva tendencia y un nuevo diseño de vitrinas que incentive las compras por impulso, enfrenta el reto de encontrar nuevas perspectivas enfocadas en ofrecer productos atemporales que cumplan con las promesas de calidad y durabilidad y sean capaces de crear un lazo emocional con sus consumidores. Una creciente conciencia por la naturaleza, por las marcas ecológicamente responsables y una evocación de sensaciones y recuerdos del pasado son dos macrotendencias con mucha vigencia para el 2010. La imaginación y la creatividad elevada a la máxima potencia son las claves para enfrentar la crisis, solo aquellos que se diferencien de los demás y perciban las nuevas necesidades y actitudes de la sociedad tendrán éxito. Por : Andres Felipe Ramirez 



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